{"id":431,"date":"2021-09-08T15:39:38","date_gmt":"2021-09-08T19:39:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pschile.cl\/ddhh\/?p=431"},"modified":"2021-10-05T13:53:08","modified_gmt":"2021-10-05T17:53:08","slug":"juan-carlos-merino-figueroa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pschile.cl\/ddhh\/juan-carlos-merino-figueroa\/","title":{"rendered":"Juan Carlos Merino Figueroa"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la madrugada del 27 de noviembre de 1973, los vecinos de El Array\u00e1n, en los faldeos precordilleranos de Las Condes, escucharon el sonido del motor de un veh\u00edculo pesado subiendo por el camino El Caj\u00f3n, polvorienta v\u00eda que conectaba a esa localidad con el resto de la comuna. Minutos m\u00e1s tarde, hacia las cuatro de la ma\u00f1ana, volvieron a despertarse sobresaltados, esta vez por el ruido sordo y caracter\u00edstico de m\u00faltiples disparos. Con las primeras luces de la ma\u00f1ana, los cuerpos sin vida de cinco hombres j\u00f3venes fueron encontrados por un vecino frente a la Parcela 38 del sector. Hab\u00eda un cartel alusivo al MIR, en el cual se indicaba que hab\u00edan sido ejecutados por \u201ctraidores\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los respectivos protocolos de autopsia determinaron que todos murieron por m\u00faltiples impactos de bala de grueso calibre. Varios de los cuerpos presentaban lesiones distintas a las provocadas por los proyectiles, tales como \u201cescoriaciones multiformes distribuidas en la regi\u00f3n frontal derecha\u201d, \u201cm\u00faltiples traumatismos y lesiones en diferentes regiones del cuerpo, provocadas por cuerpos candentes y cuerpos contundentes\u201d. Es decir, fueron torturados salvajemente antes de su muerte. Seg\u00fan el informe de la autopsia, dos de ellos, adem\u00e1s, se encontraban amarrados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure id=\"attachment_630\" aria-describedby=\"caption-attachment-630\" style=\"width: 294px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-630 \" src=\"https:\/\/www.pschile.cl\/ddhh\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/juancarlosmerino-246x300.png\" alt=\"\" width=\"294\" height=\"394\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-630\" class=\"wp-caption-text\">Juan Carlos Merino Figueroa.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prensa golpista dio una cobertura sensacionalista al hallazgo de los cuerpos y legitim\u00f3 la versi\u00f3n oficial respecto a que se trataba de una purga al interior del MIR. Sin embargo, todos los ejecutados militaban en la Juventud Socialista y, seg\u00fan sus familiares, intentaban asilarse en la embajada de Finlandia cuando se vieron sorprendidos por una patrulla militar que los habr\u00eda detenido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de esos j\u00f3venes se remontaba a muchos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando dos de ellos, Juan Carlos Merino Figueroa y Juan Domingo Arias Quezada, hab\u00edan coincidido con Jorge Aravena Mardones y con otros j\u00f3venes vecinos de Poblaci\u00f3n San Joaqu\u00edn, estableciendo una f\u00e9rrea y temprana amistad al calor de la vida cotidiana en ese tradicional sector de la comuna de San Miguel, contiguo a la Poblaci\u00f3n La Victoria. Los juegos infantiles al principio, los partidos de f\u00fatbol, las fiestas y los primeros escarceos con el amor despu\u00e9s, los unir\u00edan en una complicidad que, ya adolescentes, los llevar\u00eda a integrarse a una com\u00fan militancia en la Juventud Socialista.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngel Arias, hermano mayor de Juan Domingo, as\u00ed lo recuerda: \u201cJorge Aravena ten\u00eda 10 a\u00f1os y yo nueve cuando nos conocimos. Siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n el poco inter\u00e9s y a\u00fan menor talento de ambos para jugar a las bolitas, al trompo o a los volantines. En cambio, y quiz\u00e1s de manera compensatoria, ten\u00edamos la inmensidad de la v\u00eda f\u00e9rrea del tren al sur, all\u00ed, a escasas cuadras de nuestros hogares. El momento culminante de nuestros juegos era correr y llegar primero al otro lado del paso sobre nivel de la calle Carlos Valdovinos, equilibr\u00e1ndonos sobre los rieles. De vuelta de una de aquellas jornadas nos encontramos un d\u00eda frente a un afiche que hablaba sobre la Revoluci\u00f3n Cubana y sobre un canje de prisioneros estadounidenses por tractores para los campos del <em>primer territorio libre de Am\u00e9rica<\/em>.\u00a0 Nos acercamos todos a leer y entre nosotros se produjo un no disimulado fervor que nadie pudo controlar. Nos volvimos riendo y comentando que Fidel Castro nos resultaba\u00a0 simp\u00e1tico y que seguro nos ganaba a todos en la carrera sobre los rieles del tren. Era el comienzo de una afinidad pol\u00edtica que se inici\u00f3 as\u00ed, a temprana edad\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La efervescencia social y la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de fines de los 60 coincidieron con el paso a la ense\u00f1anza secundaria de la mayor\u00eda de los amigos del barrio. Eran los estertores del Gobierno de Frei y la juventud chilena expresaba con sus marchas y tomas su repudio al alza del pan, a la intervenci\u00f3n norteamericana en Vietnam y la seguidilla de golpes militares en Argentina, Brasil y Bolivia. Como estudiantes secundarios, las movilizaciones tambi\u00e9n rechazaban la conscripci\u00f3n militar en los liceos, una iniciativa que contaba con el aval de la Administraci\u00f3n del PDC. Jorge Aravena, mientras cursaba sus estudios secundarios en el Liceo Industrial de San Miguel, particip\u00f3 con singular entusiasmo en esas actividades.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Poblaci\u00f3n San Joaqu\u00edn, la organizaci\u00f3n pol\u00edtica que logr\u00f3 capitalizar todo ese entusiasmo adolescente fue la Juventud Socialista. En 1970, hab\u00eda crecido tanto que pr\u00e1cticamente la totalidad de los viejos amigos del barrio militaban en ella. Era los casos de Luis y Jorge Aravena; de Rosa, Br\u00edgida, Margott, Alfredo y Juan Carlos Merino; de \u00c1ngel, Leonardo y Juan Domingo Arias; de Alejandro Cid, Mart\u00edn Saavedra, Uberlinda Rodr\u00edguez, Cecilia Cerna y muchos m\u00e1s. A la fecha del triunfo de la Unidad Popular, hab\u00eda cuatro n\u00facleos (Jos\u00e9 Mart\u00ed, Kim Il Sung, Che Guevara y Manuel Rodr\u00edguez) actuando en la poblaci\u00f3n con m\u00e1s de un centenar de j\u00f3venes que participaban activamente en las actividades sociales, culturales y deportivas que la JS impulsaba en el sector.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intensa actividad pol\u00edtica, lejos de disminuir, aument\u00f3 durante los mil d\u00edas de la Unidad Popular. Los viejos amigos fueron poni\u00e9ndose a la cabeza de tareas organizativas y de masas, y Juan Carlos Merino fue electo como secretario pol\u00edtico del n\u00facleo Kim Il Sung, ejerciendo adem\u00e1s como secretario de organizaci\u00f3n de todos los n\u00facleos de la poblaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Carlos Merino, junto a sus hermanos Alfredo, Br\u00edgida, Rosa y Margott, viv\u00eda en la calle Valenzuela Llanos, muy cerca de donde hoy se levanta el \u201cUmbral de las Ausencias y de las Presencias\u201d, que los vecinos, amigos y familiares de los desaparecidos y ejecutados de este sector levantaron en homenaje a \u00e9l y a sus otros compa\u00f1eros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante esos tres a\u00f1os de la UP, uno de los principales desaf\u00edos del grupo fue enfrentar las reiteradas acciones desestabilizadoras de la oposici\u00f3n. Durante el paro de los camioneros en octubre de 1972, que intensific\u00f3 el desabastecimiento y el mercado negro, la JAP del sector se las ingeni\u00f3 para asegurar la distribuci\u00f3n de todos los productos de primera necesidad. Al tiempo que se explicaba a los vecinos las razones del problema, todos los militantes se movilizaban en la tarea de conseguir veh\u00edculos para distribuir las mercader\u00edas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 11 de septiembre constituy\u00f3 la m\u00e1s dura prueba de lealtad y compromiso a la que se enfrent\u00f3 aquel pu\u00f1ado de j\u00f3venes militantes. Al escuchar las primeras informaciones sobre el golpe, todos los n\u00facleos llevaron a cabo lo que hab\u00edan acordado: reunirse en la escuela b\u00e1sica del sector para preparar la resistencia. Cada uno asumi\u00f3 tareas espec\u00edficas, mientras algunos trasladaban las granadas caseras y las bombas molotov que se alcanzaron a preparar, Juan Carlos Merino observaba desde la torre de agua de la escuela las maniobras de los aviones de la FACH sobre el Palacio de La Moneda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngel Arias rememora que a las 15:00 horas el grupo s\u00f3lo ten\u00eda informaciones imprecisas: \u201cSe dec\u00eda que los alumnos de la Facultad de Ingenier\u00eda vendr\u00edan a apoyar nuestro precario foco de resistencia; que desde el Cord\u00f3n Cerrillos \u2013muy pr\u00f3ximo a la Poblaci\u00f3n- tambi\u00e9n avanzaban grupos de trabajadores allendistas; que hab\u00eda que ir a la Poblaci\u00f3n La Legua a apoyar a la gente que all\u00ed combat\u00eda\u201d. Jorge Aravena, que con sus 23 a\u00f1os era el l\u00edder natural e indiscutido del grupo, decidi\u00f3 que lo m\u00e1s responsable era quedarse a defender la poblaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese d\u00eda, Aravena lleg\u00f3 temprano a la poblaci\u00f3n. Desde su trabajo, en la Polic\u00eda de Investigaciones, hab\u00eda logrado sacar una subametralladora y tres cargadores. En la poblaci\u00f3n se hizo cargo de la organizaci\u00f3n de cerca de 80 combatientes, en su mayor\u00eda j\u00f3venes y adolescentes, con escasos medios de combate. Al llegar se enfrent\u00f3 con una patrulla policial que arrinconaba a un importante n\u00famero de j\u00f3venes pobladores y militantes socialistas, logrando evitar su detenci\u00f3n. Luego de la escaramuza con carabineros, las horas transcurrieron en un ambiente tenso de intranquilidad y espera. \u00c1ngel comenta que Jorge y todos los otros ten\u00edan la convicci\u00f3n de que el enfrentamiento llegar\u00eda de un momento a otro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cerca de las 16:00 horas, un jeep del Ej\u00e9rcito, premunido con una ametralladora Punto 30, entr\u00f3 velozmente a trav\u00e9s de la calle Marinero Caro, esquivando las trincheras cavadas por los j\u00f3venes. Jorge logr\u00f3 herir al soldado que iba a cargo de la poderosa arma, mientras decenas de pobladores apedreaban el veh\u00edculo militar. Durante el resto de la tarde, obedeciendo las instrucciones impartidas por Jorge, los militantes del n\u00facleo Jos\u00e9 Mart\u00ed lograron mantener a raya a los militares golpistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cerca de las 20:00 horas, un grupo de soldados fue acorralado por los j\u00f3venes combatientes, siendo conminados a entregar sus armas. Los militares lograron huir, y a eso de las 21:30, un cami\u00f3n de la FACH lleg\u00f3 con todo un contingente de efectivos. A partir de ese instante se produjo el combate: los j\u00f3venes lanzaron una granada a un jeep militar, los golpistas incrementaron el fuego en las calles de la poblaci\u00f3n. Pronto el combate se torn\u00f3 dram\u00e1ticamente desigual. Entre los militantes de la JS cundi\u00f3 la dispersi\u00f3n, unos se parapetaron en los jardines o detr\u00e1s de los bancos de cemento de las plazas. El ruido sordo de las armas hac\u00eda dif\u00edcil cualquier intento de comunicaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio del desbande y fuego cruzado entre los militares y los defensores del Gobierno Popular, un piquete de soldados cerc\u00f3 a un grupo de combatientes, en la contigua Poblaci\u00f3n La Victoria. Jorge corri\u00f3 hacia ese sector y abri\u00f3 fuego contra los militares, permitiendo la r\u00e1pida evacuaci\u00f3n de los j\u00f3venes allendistas en apuros. En un momento, qued\u00f3 s\u00f3lo frente a cinco soldados de la FACH, siendo herido en un pie y desplom\u00e1ndose al suelo. Sin rendirse se enfrent\u00f3 a ellos, hasta que result\u00f3 acribillado a quemarropa por los militares, recibiendo tres balas, en el pecho, una en el cuello y otra en la pierna. Sus compa\u00f1eros lograron rescatar el cuerpo, y durante toda la noche del 11 al 12 de septiembre le protegieron del asedio militar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los d\u00edas posteriores, Juan Carlos Merino y su hermano Alfredo, junto a Juan Domingo Arias, comenzaron a ser requeridos insistentemente en sus domicilios por efectivos del Regimiento Tacna. La Inteligencia del Ej\u00e9rcito hab\u00eda detectado su participaci\u00f3n en los acontecimientos del d\u00eda 11 y su rol como dirigentes de la JS del sector.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inminente represi\u00f3n a que se expon\u00edan llev\u00f3 a que su organizaci\u00f3n los incluyera en un plan de salida del pa\u00eds, coordinado por Ariel Mancilla. La idea era evacuar a una treintena de militantes de la JS, dirigentes intermedios que estuvieran en riesgo o vinieran saliendo de las c\u00e1rceles y de la represi\u00f3n. Mario Aravena, el popular Juan Samuel, era uno de los \u201cmedios pollos\u201d \u2013como cari\u00f1osamente los denomin\u00f3 Ariel\u2013 que deb\u00edan salir del pa\u00eds. Luego de su paso por el Estadio Nacional, recinto en que estuvo detenido por m\u00e1s de dos meses, fue recontactado por la JS. En un punto realizado en el paradero 21 de la Gran Avenida, Ariel le inform\u00f3 que formar\u00eda parte de \u201cun contingente de j\u00f3venes que se instruir\u00e1 en el exterior y que luego se reincorporar\u00e1 a la lucha anti dictatorial\u201d. Aunque Ariel no lleg\u00f3 a decirlo, Juan Samuel sinti\u00f3 que la idea de sacar de Chile a esos \u201cmedios pollos\u201d era formarlos para reemplazar a la direcci\u00f3n partidaria de la \u00e9poca, que \u201ctarde o temprano ser\u00eda capturada por la represi\u00f3n\u201d, reflexiona.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso espec\u00edfico de los j\u00f3venes de la Poblaci\u00f3n San Joaqu\u00edn, el plan estaba bajo la responsabilidad de Mario Zamorano. El operativo contar\u00eda con la activa colaboraci\u00f3n de un joven ciudadano vietnamita, Que Phung Tran, un doctor en Bioqu\u00edmica y experto en Medicina Nuclear, que durante los d\u00edas m\u00e1s \u00e1lgidos de la Guerra de Vietnam hab\u00eda desplegado en Europa una activa campa\u00f1a contra la invasi\u00f3n norteamericana a su pa\u00eds. Entusiasmado con el triunfo de Allende, lleg\u00f3 a trabajar a Chile, primero en el Hospital Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Aguirre y luego en el INDAP. Ahora, ampar\u00e1ndose en un pasaporte especial de Naciones Unidas, prestaba un invaluable apoyo a los socialistas perseguidos por los militares, estableciendo contactos con embajadas y colaborando en sus asilos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La organizaci\u00f3n tambi\u00e9n incorpor\u00f3 a Juan Jon\u00e1s D\u00edaz L\u00f3pez, un estudiante de la JS, de 24 a\u00f1os, que era intensamente requerido en Osorno, su ciudad natal, por una supuesta infracci\u00f3n a la Ley de Control de Armas, y al propio Mario Zamorano, que en su condici\u00f3n de miembro del Comit\u00e9 Central deb\u00eda ir a cargo del grupo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de las dirigencias socialistas era garantizar la vida de un pu\u00f1ado de sus dirigentes de nivel intermedio y militantes, los cuales deber\u00edan prepararse en el exterior, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, para luego retornar al pa\u00eds a incorporarse a la lucha anti dictatorial, reemplazando a los cuadros de direcci\u00f3n que con toda probabilidad ser\u00edan capturados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fallida operaci\u00f3n de ingreso a una residencia bajo protecci\u00f3n diplom\u00e1tica de la Embajada de Finlandia abort\u00f3 el objetivo de lo socialistas. La dictadura militar cobr\u00f3 cinco nuevas y j\u00f3venes v\u00edctimas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Juan Carlos Merino ten\u00eda apenas 19 a\u00f1os y al momento del golpe de Estado se preparaba a ingresar a la Universidad de Concepci\u00f3n, para estudiar la carrera de Historia.<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote>\r\n<h4><strong>Los cabros de la JS cumplieron<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 11 de septiembre empez\u00f3 normalmente, a las seis de la ma\u00f1ana, la hora en que mi padre se iba a trabajar, mis hermanos y hermanas al liceo o a la universidad. En esos momentos entr\u00f3 alguien a la casa, era un amigo nuestro, nos dijo que hab\u00eda golpe de Estado y que encendi\u00e9ramos la radio. Mis hermanos se levantaron al tiro y se fueron a la escuela del barrio, donde se reunir\u00eda la gente de la Juventud Socialista. Con mi mam\u00e1 est\u00e1bamos preocupadas por mis hermanas y el pap\u00e1, pero al rato aparecieron, porque no hab\u00eda micros y el ambiente estaba ya muy tenso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La JS se reuni\u00f3 en la escuela, para ver de qu\u00e9 manera se podr\u00eda resistir. Al rato llegaron los pacos y los disolvieron, les dijeron que se fueran a sus casas, era un oficial que los conoc\u00eda de chicos. Nuestra gente se reuni\u00f3 entonces en una casa, pero ah\u00ed llegaron los milicos y tuvieron que salir corriendo por los techos de los vecinos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la casa ya sab\u00edamos por la radio que Allende estaba muerto, y que los milicos estaban prohibiendo a trav\u00e9s de un bando que la gente saliera de sus hogares. Carlos y Alfredo, mis hermanos, a\u00fan no llegaban a la casa, andaban en los enfrentamientos que hab\u00eda en la poblaci\u00f3n. Se sent\u00edan balazos y los helic\u00f3pteros pasaban muy bajo, rozando casi los techos, tiraban bengalas y disparaban a todo lo que se moviera. En la casa ten\u00edamos las puertas abiertas, por si llegaban mis hermanos o alg\u00fan vecino o compa\u00f1ero necesitaba esconderse. Con mi hermana quebramos los focos de los postes, era la \u00fanica manera de moverse con mayor seguridad en ese momento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa noche nadie durmi\u00f3: el ruido era insoportable, los disparos, los gritos, eso dur\u00f3 toda la noche. Por la ma\u00f1ana, llegaron mis hermanos y contaron que un amigo del barrio estaba muerto. Era Jorge Aravena, un amigo y vecino de toda la vida. Varios milicos le dispararon, cuando defend\u00eda a un pu\u00f1ado de cabros que estaban atrapados. Sus amigos tomaron el cuerpo y lo escondieron en un negocio: no quer\u00edan que el cad\u00e1ver lo tiraran al r\u00edo Mapocho, como ya se rumoreaba que lo estaban haciendo. Toda la noche los compa\u00f1eros le hicieron guardia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s que termin\u00f3 el primer toque de queda, pudimos salir a la calle. Por todas partes se ve\u00edan milicos en tenida de combate y armados hasta los dientes. Al cabo de unos d\u00edas, los milicos ya hab\u00edan allanado innumerables casas de los alrededores, as\u00ed que decidimos deshacernos de libros, revistas y panfletos. Los tuvimos que quedar en la casa de una amiga. Despu\u00e9s mi viejo se acord\u00f3 que en el jard\u00edn, entre materiales de construcci\u00f3n hab\u00eda unas cosas como conos, que serv\u00edan para hacer explosivos muy rudimentarios, que los cabros de la JS ten\u00edan all\u00ed. Con la misma amiga, y en las bolsas del pan, me fui llevando esas cuestiones hasta el Zanj\u00f3n de la Aguada. \u00cdbamos tiesas de puro nerviosas. Pasamos frente a los pacos, que por suerte no nos pararon.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unos amigos del partido les avisaron a mis hermanos que los andaban buscando, as\u00ed que ellos ten\u00edan que intentar fondearse. Deber\u00edan asilarse en alguna embajada, los dos ten\u00edan sus respectivos contactos. Juan Carlos fue vinculado a un grupo que ten\u00eda todo listo pasa entrar a la Embajada de Finlandia. A Alfredo en cambio, estaban intentando asilarlo en la legaci\u00f3n de Austria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los milicos ya hab\u00edan ido varias ocasiones a la casa, exigiendo que mis hermanos se presentaran en el Regimiento Tacna. Ya era octubre, y de mis hermanos sab\u00edamos por alg\u00fan llamado telef\u00f3nico o por alg\u00fan amigo o compa\u00f1ero que de repente se quedaba a alojar en nuestra casa. Por ac\u00e1 pas\u00f3 mucha gente, tambi\u00e9n fue una forma de contribuir a la resistencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de noviembre volvieron los milicos a la casa. Ese d\u00eda me llam\u00f3 Juan Carlos, me dijo que estaba bien, que s\u00f3lo necesitaba un papel firmado por mi pap\u00e1, para que lo autorizara para salir del pa\u00eds, porque todav\u00eda era menor de edad. Me dijo que su equipo ten\u00eda todo listo ya, y me pregunt\u00f3 por Alfredo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con Alfredo me junt\u00e9 m\u00e1s tarde, fuimos a chequear c\u00f3mo estaba la cosa en la Embajada de Argentina. Estaba llena de milicos, no hab\u00eda manera de entrar. Despu\u00e9s nos fijamos que, por atr\u00e1s, hab\u00eda una calle chiquita, y que por all\u00ed, con suerte, se podr\u00eda entrar. Nos fuimos a tomar un jugo para pensar c\u00f3mo lo har\u00eda, yo le dije que s\u00f3lo me ir\u00eda cuando lo viera en el balc\u00f3n de la Embajada. Caminamos, nos dimos un abrazo com\u00fan y silvestre, y de pronto Alfredo comenz\u00f3 a correr\u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa noche me reun\u00ed con la mam\u00e1 en casa de una t\u00eda, donde nos est\u00e1bamos quedando por esos d\u00edas. Me fui a dormir, y tuve un sue\u00f1o muy extra\u00f1o, que nunca he olvidado: en \u00e9l veo un auto que se estaciona frente a m\u00ed, despu\u00e9s de haber confirmado que Alfredo ya estaba adentro de la embajada de Argentina. Se abre la puerta del auto y veo a mi hermano Carlos, que me pregunta c\u00f3mo est\u00e1 Alfredo. Le digo que bien, que ya est\u00e1 a salvo, y me dice que bueno, cierra la puerta y se aleja. Y yo le grito: \u00a1Carlos!, \u00a1Carlos!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, gente de Investigaciones lleg\u00f3 a la casa, para decirnos que deb\u00edamos ir a la morgue a reconocer el cuerpo de Carlos. Nos estremeci\u00f3 y sorprendi\u00f3 ese aviso: nadie pod\u00eda creer que le hubiera pasado algo, era el que estaba m\u00e1s seguro, el que ten\u00eda m\u00e1s contactos. Esa tarde fui con mi hermana Margott, y nos hicieron pasar a una sala muy fr\u00eda y blanca, y llena de cad\u00e1veres, por todos lados. Nos llevan a los refrigeradores y nos empiezan a mostrar cuerpos: el primero que vimos fue Mario Zamorano, que sab\u00edamos estaba con mi hermano. Nos asustamos y vimos el segundo, era Juan Domingo Arias. Luego vimos a Juan D\u00edaz, el compa\u00f1ero que hab\u00eda venido del sur porque lo estaban buscando, y que se ocult\u00f3 por unos d\u00edas en nuestra casa. Tambi\u00e9n vimos al vietnamita, es decir, a todos los amigos del partido que estaban con mi hermano. Pero no hab\u00eda m\u00e1s cuerpos, as\u00ed que por un segundo pensamos que quiz\u00e1s Carlos se les hab\u00eda escapado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pronto, nos dicen que viene otro cuerpo, lo vemos y reconocemos su ropa. Era, sin duda, la de Carlos, ven\u00eda doblada y encima del cuerpo. Estaba muerto, ten\u00eda golpes y balazos, fue terrible. Firmamos los papeles, y no pude dejar de acordarme del sue\u00f1o que hab\u00eda tenido. Era verdad, Carlos estaba muerto. En su funeral estuvimos rodeados de milicos con metralletas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s supimos que los hab\u00edan encontrado en El Array\u00e1n, con las manos amarradas y un cartel y panfletos que dec\u00edan \u201cajusticiados por traici\u00f3n al MIR\u201d. Pero ellos, ellos eran socialistas\u2026<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El partido estaba interesado en que se fueran de Chile por un tiempo, y que despu\u00e9s volvieran a reintegrarse a la resistencia. Alfredo pudo volver despu\u00e9s de largos 13 a\u00f1os de exilio. En Chile tuvimos que aprender a vivir una vida \u201cnormal\u201d sin parte de nuestra familia, sin Carlos y nuestros amigos del barrio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Testimonio de Br\u00edgida Merino, exmilitante JS, hermana de Juan Carlos Merino<\/strong><\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la madrugada del 27 de noviembre de 1973, los vecinos de El Array\u00e1n, en los faldeos precordilleranos de Las Condes, escucharon el sonido del motor de un veh\u00edculo pesado subiendo por el camino El Caj\u00f3n, polvorienta v\u00eda que conectaba a esa localidad con el resto de la comuna. 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