El exministro criticó la falta de disposición al diálogo de la administración Kast, acusando un marcado ‘dogmatismo’. Asimismo, afirmó que el gabinete se encuentra totalmente eclipsado por la figura del ministro Quiroz.
El exministro del Trabajo y expresidente del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade , abordó los desafíos estratégicos de su colectividad y del bloque opositor en el actual escenario político chileno. En una entrevista concedida a La Tercera , el exdirigente argumentó que el principal objetivo del próximo Congreso del PS debe centrarse en redefinir su identidad ideológica con miras a los desafíos del siglo XXI, descartando que se trate de una mera instancia de evaluación de hitos o derrotas recientes. Sin embargo, el punto central de su análisis estuvo en el rol que debe adoptar la izquierda frente al Palacio de La Moneda.
Para Andrade, la centroizquierda debe transitar hacia una postura mucho más activa y propositiva en el debate público, abandonando las lógicas de fragmentación que han debilitado su influencia legislativa. Al respecto, el otrora timonel socialista aseveró de manera tajante que “El PS no puede seguir asumiendo ser un factor sólo de articulación, debe pasar a ser un partido de conducción (…) la oposición necesita un primus inter pares , que conduzca al sector y no solo que facilite el diálogo, sino que dé una cierta orientación”, emplazando a su partido a liderar dicho proceso de reordenamiento de fuerzas.
El exparlamentario también dirigió duros cuestionamientos hacia la conducción del gobierno del presidente José Antonio Kast , advirtiendo una compleja rigidez ideológica en las principales carteras sectoriales que dificulta el avance de las reformas estructurales en el Congreso. “No es fácil ser oposición constructiva, porque uno no encuentra en el gobierno una disposición a escuchar y llegar a algunos acuerdos”, fustigó Andrade, detallando que esta falta de apertura institucional por parte del oficialismo anula los espacios para consolidar una relación colaborativa de largo plazo.
Finalmente, al analizar la composición y el peso político del equipo de secretarios de Estado, el exministro diagnosticó una profunda asimetría de liderazgos en el comité político. Andrade sentenció que “este gobierno tiene un solo ministro: se llama Quiroz, y el resto son acompañantes. Lo digo con el afecto que les puedo tener a algunos de ellos. Él es el dueño del proyecto más relevante del gobierno. Y ha dicho que no va a aceptar nada que lo desnaturalice”, evidenciando el rol hegemónico que posee dicha cartera en la agenda prioritaria del Ejecutivo.




