Francisco Bustos Moyano nació en Talagante el 25 de octubre de 1937 y dedicó su vida al servicio de su comunidad, destacándose como un incansable dirigente social y militante del Partido Socialista durante más de cincuenta años.
Fue uno de los principales impulsores de la formación de la Población Medialuna, conjunto habitacional y sector El Llano ubicado en el sector Sur en la comuna de Melipilla, donde ejerció varias oportunidades como presidente de la junta de vecinos. Desde ese cargo lideró importantes gestiones que transformaron la calidad de vida de cientos de familias, impulsando la urbanización del sector mediante la instalación de electricidad, agua potable y alcantarillado. Asimismo, promovió la construcción y equipamiento de la sede social, convirtiéndola en un espacio de encuentro y organización para la comunidad. Trabajo que, sin duda, permanece arraigado en su territorio y muestra la fortaleza de la acción socialista comprometida con el bienestar de las comunidades a las que pertenece.
Uno de sus mayores legados fue el trabajo permanente para que los vecinos obtuvieran sus títulos de dominio, entregando seguridad y tranquilidad a numerosas familias gracias a su perseverancia y compromiso. Hoy estas familias cuentan con sus hogares y han podido desarrollarse en ese espacio, ver crecer a sus hijos e hijas, encontrarse y tener historias que compartir en sus hogares, recuerdos que les acompañarán toda la vida.
En el ámbito sindical también desarrolló una importante labor como dirigente de los trabajadores panificadores, defendiendo los derechos de sus compañeros y fortaleciendo la organización de los trabajadores. Demostrando con su ejemplo, que no importa el espacio en que te desenvuelvas, puedes llevar el compromiso socialista de búsqueda de bienestar y mejores condiciones para tus pares a todos ellos, ganado derechos, ganando espacios de participación y sobre todo dando ejemplo que en el trabajo cooperativo y solidario se construye una mejor vida para todos y todas.
Su compromiso con la justicia social tuvo un alto costo. Tras el golpe de Estado de 1973 fue detenido por motivos políticos y permaneció como preso político en Tejas Verdes, experiencia que enfrentó con la convicción y fortaleza que marcaron toda su vida. El, como tantos otros socialistas, pasó por esa dura experiencia fruto de su convicción, de su coherencia, de su compromiso. A nosotros nos toca recordar y valorar esos esfuerzos, ellos viven en nuestra memoria, son un ejemplo a seguir, son una vida para mostrar y realzar. Ser socialista es dejar huella, ser socialista es buscar un mundo mejor para todos y todas. Francisco seguramente no pensaba en eso, en dejar huella, sino que vivía lo que su corazón y convicción le señalaba.
Francisco Bustos Moyano falleció el 6 de septiembre de 2017, a los 80 años de edad. Su legado permanece vivo en la Población Medialuna y en la memoria de quienes conocieron su entrega desinteresada, su liderazgo cercano y su lucha permanente por la dignidad, el bienestar de los vecinos y los ideales de justicia social que defendió durante toda su vida. Nosotros y nosotras no te olvidamos, nosotros y nosotras, las y los socialistas que tenemos el desafío de transformar el mundo que nos toca, te honramos y esperamos seguir tu ejemplo.



