Miles de personas visitaron la sede del Partido Socialista de Chile

Miles de personas visitaron la sede del Partido Socialista de Chile durante las Jornadas del Día de los Patrimonios

Hay barrios que guardan historias. El barrio París-Londres es uno de ellos. Sus calles estrechas cubiertas de antiguos adoquines, sus casonas centenarias y cada rincón cargado de memoria parecen recordarle a quienes lo recorren que el pasado sigue vivo. Allí conviven monumentos, organizaciones sociales y partidos políticos que han sido parte de la construcción de la historia democrática de Chile.

En ese entorno, marcado también por la memoria de Londres 38 —antigua sede socialista convertida por la dictadura en centro de detención y tortura—, el Partido Socialista de Chile abrió este fin de semana las puertas de su sede central en calle París 873 para sumarse a las celebraciones del Día de los Patrimonios.

La respuesta ciudadana superó todas las expectativas.

Durante las dos jornadas, miles de personas llegaron hasta la histórica casona para conocer los 93 años de historia que resguarda una colectividad que ha sido protagonista de algunos de los momentos más relevantes de la vida política y social del país. Desde temprano, largas filas se extendieron por calle París y doblaban hacia Serrano. El frío del domingo no fue obstáculo para quienes esperaron pacientemente la oportunidad de ingresar.

La mayoría de los visitantes eran jóvenes. En grupos recorrieron cada una de las salas de la sede, acompañados por dirigentes, militantes y voluntarios que fueron relatando la historia que habita en sus muros. Conocieron los espacios dedicados a las mujeres socialistas que dejaron una huella imborrable, la historia de quienes asumieron la conducción clandestina del partido durante la dictadura y el Memorial de las y los Socialistas, donde están inscritos más de 500 nombres de militantes ejecutados políticos y detenidos desaparecidos.

Muchos se detuvieron en silencio frente a esos nombres. Otros preguntaron, escucharon y reflexionaron. Porque la memoria no solo se observa: también se transmite y se comparte.

Las y los visitantes también pudieron encontrarse con dirigentes y autoridades del partido. La presidenta del Partido Socialista, senadora Paulina Vodanovic; el vicepresidente y secretario general subrogante, Arturo Barrios; y las senadoras y senadores Danisa Astudillo, Alfonso de Urresti y Juan Luis Castro compartieron con quienes llegaron hasta la sede, conversaron, respondieron preguntas y participaron de numerosas fotografías.

Pero hubo un momento que se transformó en el símbolo de estas jornadas. Lo que inicialmente parecía una idea audaz terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable: la presencia de la figura de “Salvador Allende” en la que fue también su casa.

Desde los balcones de la histórica casona, las y los asistentes escucharon recreaciones de algunos de los discursos más emblemáticos del compañero Presidente. Volvieron a resonar las palabras pronunciadas la noche del 4 de septiembre de 1970 tras su triunfo electoral, su recordada intervención ante estudiantes en la Universidad de Guadalajara y, especialmente, sus últimas palabras del 11 de septiembre de 1973 desde el Palacio de La Moneda.

La emoción fue evidente. Muchas personas grabaron esos momentos, otras aplaudieron y varias se conmovieron hasta las lágrimas. Para las nuevas generaciones fue la oportunidad de acercarse a una figura fundamental de la historia de Chile; para quienes vivieron aquellos años, una forma de reencontrarse con recuerdos y convicciones que permanecen vigentes.

Durante apenas treinta minutos de recorrido, cada visitante recibió una síntesis de historia, memoria, luchas, esperanzas y sueños colectivos. Una experiencia que permitió comprender que el patrimonio no son solo edificios o documentos, sino también las ideas, los valores y las historias de quienes han contribuido a construir el país.

Al cierre de las jornadas, quedará en la memoria la imagen de miles de personas recorriendo esta casa socialista, demostrando que existe un profundo interés ciudadano por conocer la historia, valorar la democracia y mantener viva la memoria.

Porque durante estos dos días no solo se abrieron las puertas de una sede partidaria. También se abrieron los recuerdos, los afectos y las convicciones. Y una vez más quedó demostrado que la memoria, cuando se comparte, siempre será más fuerte que el olvido.

Fuente: https://pagina19.cl/nacional/miles-de-personas-visitaron-la-sede-del-partido-socialista-de-chile-durante-las-jornadas-del-dia-de-los-patrimonios/