Más de la mitad estima que un título universitario no basta para encontrar un trabajo de calidad, percepción que se refleja en el subempleo del segmento con educación superior.
Las altas cifras de desempleo no son solo un número, sino que también están reflejando un pesimismo en la percepción de las personas. El 68% de los chilenos asegura que encontrar trabajo hoy es mucho o algo más difícil que hace un año. La percepción es peor en mujeres (71% cree que es más difícil dar con un trabajo), en la Región Metropolitana (73%) y entre quienes tienen una afiliación política de izquierda (85%). La encuesta fue realizada por Ipsos el 3 y 4 de agosto, mediante un cuestionario online, con base en una muestra de 1.000 respuestas de mayores de 18 años.
‘Por una parte, los datos públicos efectivamente indican que como país estamos en un escenario complejo en materia de mercado laboral, con la mayor tasa de desempleo registrada desde la pandemia y la posterior crisis económica mundial, a lo que se suma la desvalorización del poder adquisitivo de los sueldos producto de la inflación’, dice la directora de Asuntos Públicos de Ipsos, Alejandra Ojeda.
Por otra parte, afirma, hay experiencia que confirma la incertidumbre, donde se observan grupos que tienen menos posibilidad de acceder a puestos de trabajo aun cuando califiquen, como personas mayores de 50 años y mujeres, ‘y postulaciones donde se avanza hasta la entrevista, pero que en siete de cada diez casos ni siquiera se recibe una respuesta negativa’.
El pesimismo no solo se extiende al encontrar un empleo, sino que a la calidad de los trabajos. El 72% cree que los salarios actuales no permiten cubrir el costo de la vida, y el 63% estima que en Chile no hay suficientes oportunidades de empleo para quienes quieren trabajar. Los más críticos con el empleo en Chile son mujeres, personas de 30 a 50 años, quienes están cesantes y personas de izquierda o sin identificación política.
‘Las mujeres en Chile tienen razones para ser más críticas y pesimistas. La tasa de desempleo actual en el país es mayor en el caso de las mujeres y eso es expresión de una mayor existencia de barreras de entrada para la contratación’, asegura Ojeda.
El acceso a un trabajo de calidad
El 53% de los encuestados estima que un título universitario no asegura acceder a un trabajo de calidad. De acuerdo con el Observatorio de Contexto Económico UDP, en el trimestre entre abril y junio el desempleo de aquellos con educación superior completa llegó a 8,3%, tras subir en 0,4 puntos porcentuales en el año. ‘Esto implica un alza de 30.593 desocupados con educación superior completa en el último año’, indicó Juan Bravo, director del Ocec UDP, en un reporte de agosto.
Ojeda estima que, en un contexto de incertidumbre económica y pesimismo ciudadano, ‘ha cambiado la valorización de la obtención del título universitario como medio de superación’. El mayor desempleo en este segmento se da en un escenario en el que ha habido un aumento del acceso a la educación superior, así como diversificación de oportunidades de estudios y financiamiento en la última década. Estas condiciones implicaban ‘una promesa de progreso socioeconómico y mejora de condiciones de vida implícita vía el aseguramiento de empleos de mayor calidad. Y esta promesa no se ha cumplido, generando una frustración generacional’, señala Ojeda.
Las cifras que el Ocec UDP usa para su análisis respaldan esta visión. Pese a que al trimestre abril-junio 2026 indican había 4.004.200 ocupados con educación superior completa, 1.509.267 de ellos estaban en subempleo por calificaciones, equivalente al 37,7% del total de ocupados.
El desafío del subempleo ‘ilustrado’, como también se le denomina, es relevante en el contexto económico. La tasa de desempleo bordea el 10%, y parte de los grupos más rezagados son mujeres y jóvenes.
Fuente: El Mercurio




