El caso involucra a descendientes de Candelario Mancilla, el primer chileno que vivió cerca de Campo de Hielo Sur y Laguna del Desierto.
El miércoles, solo minutos antes de fallecer sorpresivamente de un paro cardíaco, el alcalde de O’Higgins, José Claudio Fica, llevó ante su concejo municipal un caso que inquieta en el rincón más austral de Aysén: el castigo que arriesga una de sus vecinas, la profesora Andrea Arriagada Mancilla, por haber construido sin permiso un muelle en Isla Central, en medio del lago O’Higgins —un enorme cuerpo de agua compartido con Argentina y vecino a Campo de Hielo Sur—, para mejorar la seguridad de su familia y los turistas que visitan su emprendimiento rural, y que de otro modo tendrían que saltar desde las lanchas que los trasladan a una playa infestada de amenazantes rocas.
Arriagada incurrió en ‘ocupación ilegal’, pues no pidió autorización para intervenir una zona (la playa) bajo administración del Ministerio de Defensa, al que —según la ley— debería haberle solicitado una concesión.
Luego de fiscalizar la obra, el capitán de puerto del lago General Carrera, capitán de corbeta LT Raimundo Silva, notificó a la mujer que ‘sin más trámite’ se procederá a desalojar los bienes ‘ocupados indebidamente’, y que se informará al Consejo de Defensa del Estado para que ‘se persiga judicialmente el pago de las indemnizaciones que correspondan’ por el tiempo de ocupación ilegal.
‘Ahí hubo una falta de criterio, pero legalmente correspondía’, razonó el alcalde Fica, quien tras dar por terminado el concejo se sintió mal y fue llevado a la posta local, donde murió a los 76 años de edad.
‘Son generaciones y generaciones olvidadas por el Estado’
La misma falta de criterio acusa la propia Andrea Arriagada, argumentando que su familia es la única residente en Isla Central, estratégicamente situada en medio del lago O’Higgins (ver infografía). Ella es bisnieta de Candelario Mancilla, el chilote que hace 90 años colonizó la zona y marcó la primera presencia chilena en un sector que con el tiempo ganaría enorme relevancia. Fue la zona donde el teniente de Carabineros Hernán Merino Correa murió en 1965 en un incidente con gendarmes argentinos, y donde se ubica Laguna del Desierto, el territorio de 481 km2 que Chile perdió en 1994 en un arbitraje con el país vecino.
Lo ocurrido, dice la vecina, es una afrenta para su familia, ‘porque fue mi bisabuelo el que, un siglo atrás, llegó aquí y levantó la bandera chilena. No se sabía si esto era chileno o argentino. Con pala y picota mis bisabuelos hicieron dos pistas de aterrizaje para que llegara Carabineros’, advierte Arriagada, quien vive en Isla Central junto a su pareja, su madre y su hijo.
Su madre, en tanto, lo hace en el cercano poblado que justamente lleva el nombre de Candelario Mancilla, a orillas del lago O’Higgins y muy cerca del paso fronterizo Dos Lagunas.
Según argumenta la docente, por años han pedido al Estado que construya un muelle que asegure la conectividad de Isla Central, y ante la falta de respuesta optaron por hacerlo como familia, por su propia seguridad y la de sus visitantes.
‘Me da mucha rabia, mucha impotencia, porque son generaciones y generaciones olvidadas por el Estado. Y cuando el Estado llega a mi casa, es solo para castigarnos por hacer lo que corresponde’, acusa.
El conflicto llegó al Congreso, donde la diputada por Aysén Andrea Macías (PS) pidió oficiar al Ministerio de Defensa y a la Dirección del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar) de la Armada: ‘En Isla Central no hay ninguna institución (del Estado). Entonces, van a fiscalizar una vez, y terminamos con una familia histórica en los conflictos de Laguna del Desierto siendo sancionada’.
Fuente: El Mercurio




