Empleo ¿una metáfora?

Columna Marcos Ilabaca Cerda Diputado por Los Ríos Empleo ¿una metáfora? C uando el actual Presidente José Antonio Kast era candidato, una de sus principales banderas fue la creación de empleo.

Aseguró que con su gobierno volverían el crecimiento, la inversión y las oportunidades para las familias chilenas.

Hoy, en su gobierno, las cifras del INE son categóricas: nuestra región alcanzó una tasa de desocupación de 9,7%, aumentando respecto al año pasado, mientras el número de personas desempleadas creció un 11,5%.

Más preocupante aún es la situación de las mujeres, cuya desocupación llega al 11,8%, confirmando que siguen siendo quienes pagan el costo más alto cuando la economía no responde.

Frente a estos números, surge una pregunta inevitable: ¿ también era una metáfora la promesa de crear empleo? El problema no termina ahí.

El desempleo golpea justo cuando el costo de vivir en Los Ríos se ha vuelto cada vez más difícil.

En las próximas semanas, las cuentas de la electricidad volverán a subir y nuestra región enfrentará un aumento de 23,4%, uno de los más altos del país.

A eso se suma el alza de la bencina, los arriendos, los alimentos, el transporte y prácticamente todos los gastos básicos.

Paradójicamente, vivir en una región pequeña del sur ya no significa vivir más barato.

Por el contrario, muchas familias destinan una parte cada vez mayor de sus ingresos a cubrir necesidades básicas.

Los Ríos necesita inversión pública y privada, apoyo decidido a las pequeñas y medianas empresas, reactivación de obras, incentivos al emprendimiento y políticas que permitan crear empleos formales y estables.

Lo que no necesita es un Gobierno que siga repitiendo promesas mientras la realidad avanza en sentido contrario.

Porque las familias no viven de los discursos.

Viven de su trabajo.

Y cuando ese trabajo no existe, mientras las cuentas siguen subiendo y el costo de la vida continúa disparándose, las promesas dejan de ser esperanza para transformarse en frustración.

El Gobierno aún está a tiempo de rectificar el rumbo.

Pero el tiempo de las excusas ya pasó.

Los Ríos necesita empleos, no slogans ni metáforas..